Paseos y excursiones:
Jugando con las gaviotas
Marcelo Sola Marcelo SolaConocimos uno de los ecosistemas más importantes de Chile: recorrimos el humedal de Concón y disfrutamos de sus aves y de la naturaleza que lo compone.

En la desembocadura del río Aconcagua, encontramos el recientemente inaugurado Parque Urbano y Ecológico “La Isla”. En este sitio se encuentra el humedal de Concón, que es un ecosistema único que contribuye a albergar una gran biodiversidad de plantas y aves de interés educativo, turístico y científico.
Este parque fue diseñado en conjunto por la Municipalidad de Concón y construido por la Enap Refinería Aconcagua en un terreno de trece hectáreas para que todas las familias pudieran disfrutar de un entretenido paseo en pleno contacto con la naturaleza.

El humedal alberga más de 70 especies de aves migratorias y residentes que se dejan admirar por los visitantes que hasta allí se acercan. Las especies migratorias fundamentalmente provienen del hemisferio norte, en especial de los Estados Unidos y Canadá, sobre todo en primavera.
Las aves acuáticas que habitan el lugar realizan su ciclo de vida: nidificación, alimentación y migración, por lo que se puede observar detenidamente sus comportamientos.
El parque se puede recorrer a caballo (servicio que se puede contratar en las inmediaciones del lugar) o bien caminando sigilosamente para que los pájaros no se espanten y se echen al vuelo.

Además de su valor ecológico, los humedales cumplen importantes funciones climáticas previniendo inundaciones, estabilizando la línea costera, recargando los acuíferos subterráneos y estabilizando las condiciones locales, particularmente lluvias y temperatura.
Los ornitólogos o los amantes del avistaje de aves pueden encontrar en este lugar una importante colonia de gaviotas dominicanas, pelícanos, gaviotines de Franklin, pollitos de mar, plateros, zorzales, loicas y el pipelen.
Entre las plantas más comunes se encuentran las totoras y el nenúfar, que son hidrófilas y soportan las fluctuaciones de las aguas saladas y dulces.

Es muy bonito recorrer el humedal. La sensación de sentir el rugido del mar en el fondo mientras se transita por medio de la naturaleza pródiga es muy gratificante.
De repente, se tiene la oportunidad de correr fuertemente hacia donde se encuentran las gaviotas retozando y estas automáticamente comienzan a extender sus alas y levantar vuelo hacia todas direcciones. Un bello espectáculo se dibuja en el cielo y la sensación de libertad es absoluta. Recomendamos vivir esta experiencia en su paso por el humedal.

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